lunes, 2 de febrero de 2009

Un mes

Dentro de un mes sabremos quién ha ganado las elecciones. Podremos empezar, entonces, a hacer cábalas con resultados reales y no haremos más cálculos con conjeturas. La ciudadanía habrá dado su palabra y los políticos deberán escucharla para configurar un gobierno de tal manera que gestione lo que ésta ha demandado. Eso son soluciones a los problemas de convivencia política que existen en la CAV que, por suerte, no se imitan en la sociedad. Porque en teoría los políticos están para solucionar los problemas que surgen a la sociedad, no para crear unos nuevos u obstaculizar planes que pueden beneficiar al conjunto de la comunidad sólo por afán de hundir al partido en el Gobierno. La sociedad exige política con mayúsculas, más allá del poder. Pedimos, según creo yo, superar los politiqueos para hacer frente a esta crisis que nos viene encima y a una sociedad que se transforma cada vez a mayor velocidad. El cambio debe ser asimilado por los políticos que deben interiorizar que el 2001 fue hace más de 7 años. El frente español contra el frente vasco no debe repetirse.

Para eso debemos hacer todos un esfuerzo para acercarnos. Debemos hacer de nuestras instituciones un verdadero punto de encuentro y una casa de la palabra. Sin condicionantes judiciales. Gobernar nosotros para nosotros, sin interferencias ni tutelajes; con las manos libres. Por eso, quien gobierne en Gasteiz debe profundizar en el autogobierno. El futuro Lehendakari debe tener claro que su pueblo es el vasco y que sus decisiones les atañe. Quien duerma en Ajuria Enea no puede hipotecar el futuro de sus ciudadanos a cálculos electorales ni a equilibrios territoriales y debe exigir, por respeto y escrúpulo tal y como han hecho los anteriores Lehendakaris, el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika así como el respeto al Concierto Económico y a los Derechos Históricos de los vascos. En definitiva, nuestro interés debe prevalecer sin ambigüedades ni juegos de palabras. Pero no sólo eso, el futuro Lehendakari debe ser alguien que tenga carisma y sepa llegar a acuerdos y pactos con las demás fuerzas políticas. La sociedad vasca, pienso, está harta de la confrontación estéril que ha llevado a este bloqueo. Es más, me atrevería a decir que exige una unidad de acción frente a ETA. Aunque eso no da la libertad para utilizar cualquier medio, si no que exige un respeto escrupuloso a la libertad lo que implica el rechazo de la ley de partidos así como de cualquier tipo de vulneración de los derechos humanos que pueda producirse por parte de las fuerzas del orden. Los ciudadanos no quieren aumentar la crispación, si no más bien, buscar una distensión que obligue a ETA a dejar las armas y que haga más fácil la convivencia política y la integración de los elementos violentos en la vida social. No creo que tras tanta sangre derramada la sociedad vasca desee venganza, si no una paz sincera.

Y es que Daniel Innerarity en un artículo dio tres claves para liderar la sociedad vasca y creo que el filósofo no se equivocaba. Es época de cambio. No obstante, eso no es sinónimo de cambio en Ajuria Enea, si no de cambio social. Pienso que si Ibarretxe sabe amoldarse a la sociedad, no habrá ningún problema para la reelección. Y más aún, si sus contrincantes siguen con las manos atadas e hipotecando su futuro a España mientras intentan arrancar a este país sus raíces. Sin olvidar quien se cree que esto es EE.UU. y él es Obama. Los números cantan y quien más papeletas tiene de ganar es quien mantiene el 8% de paro, no quien intenta contentar a todos sin hacerlo con nadie y mintiendo a sabiendas.

6 comentarios:

Nerea dijo...

Esta mañana he estado pensando que los políticos que vengan tienen que saber decir "Gora Euskadi!" pero también "¡Viva España!". No deben existir ya enfrentamientos entre esos dos sentimientos, y quién mejor para empezar que los políticos que siempre han dado el brazo a torcer en algunos aspectos, los que siempre han tendido la mano cuando la ocasión lo requería. Los políticos a los que tú tantas veces nombras.

Jon dijo...

El problema es que aquí quien dice "Viva España" jamás dirá "Gora Euskadi", pero quien grita "Gora Euzkadi Askatuta" respeta a quien dice "Viva España".

Nerea dijo...

No fue Arzallus a quien oí "Viva España" una vez?
Y no estoy hablando de lo que es, sino de lo que debería ser. Yo con gusto diría "Viva España", quiero decir que no es una contradicción decir la una y la otra. Como si digo "Viva Luxemburgo".

PD: Y no soy una hippie.

Jon dijo...

El día que Euzkadi sea libre podremos decir "Viva España" ya que será otro Estado que respete nuestra soberanía. Hasta que eso ocurra, no diré nada.

Fue Arnaldo Otegi quien lo dijo y que viva lejos.

Nerea dijo...

No, lo dijo otro.
Y ni me avisas cuando vuelves de los PROs...

apika dijo...

Arrazoi osoa daikazu; nik ez nuke blogik edukiko ikasle ez banintz. Denbora libre asko dugu idazteko, eta ez dugunean (azterketetan) are eta gehiago idazten dugu batzuetan.

Ez kezkatu idatzitakoaren zuzentasunari buruz, neronek ere akats asko egiten ditut.