lunes, 23 de febrero de 2009

Paracaidistas

En el argot el paracaidista es quien de repente aparece con una intención concreta. Es alguien que, sin razón aparente, se da vela en un entierro. No es que tengan por qué sobrar, pero están descolocados. Y a ese tipo de paracaidistas tenemos que aguantar cada campaña electoral. Es el éxodo: políticos de Madrid vienen a apadrinar a sus compañeros vascos para sacar votos. Y estas elecciones no han sido una excepción. Rajoy, Gallardón, Zapatero o Rubalcaba se han dejado ver y oír por estas tierras. Sobre todo los políticos socialistas que parecen cortar las alas de su Pachi Lehendakari. Ya que le van dictando qué hacer.

Es curioso que vengan hasta aquí cuando muchas veces no son bien recibidos. Las políticas del Gobierno español sobre terrorismo o la prohibición de la Consulta han sido antipopulares en estas tierras y quién diría que pueden hacer perder votos a quienes las defendieron. Aun así, siguen viniendo aquí a presentar a sus candidatos, como si hiciera falta, y ha contarnos cosas que ya sabemos. Unos se jactan de ilegalizar partidos y otros ejercen de padres de su candidato. Sin olvidar a quienes se manifiestan “por el bilingüísmo” cuando desconocen el euskera. Y no es lo peor, si no que no les veo con ganas de aprender su lengua vernácula. Porque recordemos que el euskera es patrimonio de todos. Aunque algunos no quieran estudiarlo. Total, siempre queda decir que el nacionalismo vasco lo ha patrimonializado.

Aunque hay unos paracaidistas que no han aparecido. Encima, a estos no los elige el pueblo. ETA no ha dado señales de vida. Sólo algún petardo contra sedes de partidos, sobre todo contra Batzokis. Pero ni un tiro ni un mililitro de sangre. ¿Por qué será? No querrán perder votos de oro. En fin, tendremos que estar preparados que van a venir de fuera a vendernos motos ya compradas. Tendrán promesas incumplibles o harán como Pachi, prometer cosas ya hechas como el centro de Innovación de Miñano. Ver para creer.

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