miércoles, 21 de enero de 2009

En el corredor de la muerte

Mañana a la mañana examen. Las horas corren en mi contra. Angustia, nervios, desesperación. Siento que no he estudiado lo suficiente. Las cosas me resbalan y he hecho una bola de conocimientos. Sé de todo por encima, pero nada concreto. Intento memorizar pero me distraigo. No es justo, no tengo capacidad de voluntad para ponerme delante del libro sin pestañear. He andado kilómetros y he memorizado datos pero otros se me escapan. Espero que algunos me sirvan para mañana. He sido un desastre de organización. Estoy angustiado y me descargo con estas palabras.

Si mañana penco no será el fin del mundo. Aunque tendré la primera para septiembre y mucha gente quedará decepcionada. Hay quien me cree alguien culto y que entiende de filosofía, puede que sea así, pero soy un mal estudiante. Me cuesta mucho chapar. Soy más de reflexionar y hacer las cosas que me apetecen. No entiendo de imposiciones. Así me va.

De todos modos, quiero que mañana la suerte me acompañe. Ruego a quien corresponda que se lo haga saber: suerte acompáñeme. He ido a clase y me he esforzado mucho por participar y, por eso, espero que me sirva para un raspado cinco. Es autocompasión, lo sé, pero es lo último antes de la desesperanza. No voy a vender la piel del lobo antes de cazarlo, pero puedo prever qué va a ocurrir mañana: la primera para septiembre.

Probablemente no será la última.

2 comentarios:

Nerea Alonso dijo...

Todos estamos igual, así que cálmate y nunca mejor dicho: tómatelo con filosofía.

Jokin dijo...

Filo con leyre es una broma, mucha manga ancha.

Y sí, antes de un examen es muy mítica sentirse así... pero bah... yo llevo sin ponerme a chapar chapar casi toda la carrera y estoy en tercero ya XD

Septiembre es parte del curso!!!!