viernes, 9 de enero de 2009

Ante el juicio de hoy

Como ciudadano de la Comunidad Autónoma Vasca que desea una Euzkadi libre declaro ante el juicio a los dirigentes políticos: Juan José Ibarretxe (Lehendakari de Euskadi), Patxi López, Rodolfo Ares (parlamentarios del PSE-EE), Arnaldo Otegi, Juan Joxe Petrikorena, Pernando Barrena, Rufi Etxeberria y Olatz Dañobeitia (dirigentes de la Mesa Nacional de Batasuna) que:

· Este juicio tiene un fin político y no es más que juzgar al diálogo como medio para la resolución de conflictos. Los denunciantes, las asociaciones de ultraderecha de Dignidad y Justicia y el Foro de Ermua, son enemigos públicos de la palabra y buscan un rédito electoral en el facherío más rancio de Madrid aparte del protagonismo que les deniega el Pueblo Vasco.
· Es un esperpento que en una sociedad libre se juzgue a alguien, sea quien sea, por el mero hecho de reunirse en situación de distensión con el objetivo de sacar una salida negociada al conflicto político vasco y sus derivaciones. Eso es, poner trabas a la búsqueda de soluciones.
· Este juicio, además, juzga a los representantes de la mayoría de la sociedad vasca lo que, indirectamente, nos juzga como sociedad. ¿Acaso hemos cometido delito alguno los vascos?
· La inhabilitación de Atutxa, Knorr y Bilbao, por no querer suspender el grupo de Sozialista Abertzaleak, muestra el deseo de intromisión de la Justicia en la Política, uniendo así a dos de los tres poderes con un fin político claro.
· Por último, constato que el PSE-EE ha caído en su propia trampa. La ley de partidos que impulsó ha sido la misma que les ha llevado al banquillo. Espero que esto les lleve a la reflexión: ‘cría cuervos y te sacarán los ojos’.

Por eso, deseo que los acusados por acusación popular, algo que valió para que el juicio a Botín no siguiese adelante, sean absueltos así como, por inercia, el diálogo político. Además, espero que este juicio lleve a los impulsores de leyes contra la libertad de asociación a reflexionar sobre el escenario al que nos pueden trasladar estos excesos judiciales y a ETA que deje de obstaculizar y sabotear por medio de la coacción y la violencia el diálogo político. Por último, reivindico el derecho a decidir como un derecho propio de la sociedad vasca sin necesidad de pedir permiso alguno y el diálogo como medio para la resolución de conflictos.

1 comentario:

Nerea Alonso dijo...

Muy pero que muy bien dicho.