miércoles, 8 de abril de 2009

Vacíos existenciales

Todo joven que se precie tiene durante su vida vacíos existenciales. Son fines de ciclos; tiempos de reflexión en el que se siente un vacío y uno se ve sin rumbo en esta vida. Uno pierde toda ilusión, se siente cansado, y mira al futuro como un simple paso de días, sin que éstos tengan algo especial. Son pequeñas depresiones que, normalmente, desembocan en nuevos ciclos vitales. Es lo que ocurre en esta vida, que no es más que proceso de aprendizaje en el que se solapan experiencias con ilusiones. Es la ilusión lo que nos acerca a la vida, ya que el día que perdamos nuestra meta, seremos hombres sin rumbo, que claudicarán tarde o temprano. Moriríamos por dejadez. Es el sino del humano; autoxigenarse.

La vida es una carrera dura de obstáculos, que no quiere decir que sea negativa, en la que a veces no se tiene ayuda. Por eso, hay que ser duro y saber sobreponerse a las caídas. Es imprescindible caerse para aprender de los errores, pero si uno no se levanta no puede avanzar. Y sin avance, no hay crecimiento y uno muere por sí mismo. Estancarse es fallecer. La característica principal del humano es su evolución. Un crecimiento que nos lleva desde el nacimiento hasta la muerte. Un proceso basado en el aprendizaje, que nos hace como personas. La experiencia es un grado. Sirve para poder resolver problemas. Es la lección. Lo que ocurre es que cuanto más creces, las lecciones son más duras y la capacidad de aprender más limitada. Los procesos son más lentos y la experiencia puede ser un agravante en el vacío. Más aún, si las ilusiones son menos perceptibles y más simples. Tengo pánico a desechar los pequeños placeres, pero más aún a perder la ilusión por vivir.

¡Qué fácil es morir, pero qué difícil vivir!

3 comentarios:

Imanol dijo...

La experiencia es el peine que nos da la vida cuándo nos quedamos calvos.

Jon dijo...

Amén.

Nerea dijo...

Una vez aprendí que las cosas importantes de la vida siempre son las más difíciles; hoy he oído que aquello por lo que sufrimos es lo que realmente nos importa.