viernes, 11 de julio de 2008

Manifiesto por la Lengua Común

Leo con suma atención que el castellano está en peligro. La segunda lengua más hablada en el mundo con entre 450 y 500 millones de hablantes puede desaparecer del mapa por culpa del euskera, catalán y gallego. Insólito. Por una vez en la vida David va a vencer a Goliat. Los pocos vascoparlantes van a conseguir borrar del mapa vasco al castellano, al igual que los que viven en Galicia y Cataluña. Algo parecido han intentado transmitir varios intelectuales cercanos a UPyD que denuncian que el castellano está siendo marginado de los planes educativos de ciertas comunidades autónomas. Me lo tomaría algo en serio, sino supiera quienes están detrás y que el euskera se habla menos que hace 15 años (dato que salió poco tiempo antes) a pesar de su mayor conocimiento, lo que significa que el vasco elige el castellano como herramienta de comunicación. Pero eso Savater y su tropa lo ignoran. Prefieren instrumentalizar una lengua y su uso con una ideología política aun sabiendo que eso no es cierto. Ciertamente Savater intenta equiparar a los constitucionalistas con el castellano y a los nacionalistas vascos con el euskera para luego, con una pirueta, alegar que como los nacionalistas vascos persiguen a los constitucionalistas; el euskera persigue al castellano. Pura demagogia. Más aún, cuando muchos constitucionalistas, como Basagoiti, intentan ridiculizar a muchos nacionalistas vascos porque no hablan euskera.

Esta actitud no es nueva en Savater y su grupo de intelectuales “orgánicos”. Tiene que ser muy complicado, ahora que el PP no está en el gobierno, salir en los medios cada dos por tres y recibir dinero por conferencias y premios varios cuando no hay ninguna fuente de ingresos. Por eso, acuden a atacar a los débiles. Porque si hay una lengua débil en Euskal Herria Sur, utilizando el término cultural, es el euskera que está ninguneado y hasta casi perseguido en Navarra. Con una ley que limita las zonas vascoparlantes, la enseñanza de esta lengua se ve limitada a centros privados en muchas merindades. Pero eso no vende y es más sencillo cobijarse al lado del árbol que más sombra da. Aunque lo más grave no es eso, sino que la mayoría de los firmantes no son bilingües. Dudo que Savater o Arteta hablen euskera, y si lo hablan, jamás les he oído defenderlo ni utilizarlo signo que representa su actitud hacia la lengua. Porque si hay algo que diferencia a los vasco-parlantes y a los castellano-parlantes es que los primeros tienen una mente bilingüe mientras que los otros son monolingües.

Así, pido a Savater y su tropa que modifiquen su manifiesto y hablen de “las lenguas españolas” para pedir que su enseñanza sea obligatoria en los Institutos de Cervantes y en la Casa Real. Porque si se supone que la Constitución une a todos los españoles, esta debería acoger en su seno a todas las lenguas por igual. Pero está claro que algunos no saben vivir sin molestar a los demás.

PD: No quiero olvidar a la señora Rosa Díez, que sin tener ni idea de euskera ha estado en el Gobierno Vasco sin ningún problema. ¡Hay que ser sinvergüenza!

2 comentarios:

Nerea dijo...

Sabes que creo que en la entrada de Wikipedia que corresponde a "echar a suertes" la parte que se refiere a "Dona Dona" está sacada de mi blog? Ja!

Chokobollo dijo...

En un lugar con 2 idiomas oficiales es válido cualquiera de los 2 idiomas. Es cierto que si vas por pueblos, la gente tiene dificultad con el castellano, y muchos no lo hablan. Es lógico que si trabajas allí tengas que hablarlo.
Pero ¿Y Bilbao? ¿acaso el euskera predomina en Bilbao? ¿a qué viene entonces la norma de que en cada establecimiento con más de 15 empleados se obligue hablar euskera?
Y si hay desigualdad, estudiando en la UPV te das cuenta de que no hay el mismo nivel de conocimientos entre los que dan la clase en eukera y en castellano, más que nada por que a profesores de farmacia, economía o cualquier cosa les cogen más por saber euskera que por su conocemiento en las materias que van a impartir.
Y esto es del todo cierto y totalmente injusto.
Lo que si me parece justo es que se prime al que sabe euskera: A IGUALDAD de competencias, el que sepa euskera gana, eso sí.

Y luego están los catalanes, que le meten un paquete de puta madre a un panadero por rotular en castellano, y en vezde poner carteles en catalán y castellano lo hacen en catalán e inglés (lo que viene a ser tocar los huevos). Cada uno que elija la lengua que quiera, porque, como dices, hay varias, y un lugar donde te obligan a hacer algo para poder quedarte no es un lugar libre.